Zipaquirá: un municipio con historia indígena

Updated: Jun 23, 2025
Sasha Licon

Foto: Museo del Oro, Banco de la República
Colombia es conocida por sus lugares de ensueño y sus paisajes que te dejan con la boca abierta, y Zipaquirá no es la excepción. Este municipio de Cundinamarca brilla por su belleza natural, su turismo, religión, cultura, su gran calidez humana y sobre todo por su historia.
Aquí conocerás qué Zipaquirá no es solo el lugar donde está ubicada la Catedral de Sal, la primera maravilla de Colombia, sino que históricamente tiene mucho que ofrecernos y para esto nos iremos a sus raíces. (fuente: https://www.zipaquiraturistica.com/zipa/index.php/es-ES/historia)
¿Zipaquirá, pueblo de indios?
Así es, por eso, antiguamente, Zipaquirá tenía el nombre de “Chicaquicha”, proveniente de la lengua de los indios de “Pueblo Viejo”. Este significa “Pie del Zipa” o también “Nuestro Cercado Grande” y “Ciudad del Zipa”.
El poblado muisca de Zipaquirá se hallaba en una zona llamada “Pueblo Viejo”, que quedaba a unos 200 metros más arriba donde está la ciudad (actualmente Barrio Santiago Pérez). Esas tierras pertenecían bajo el dominio del Zipa de Bacatá el supremo gobernante de Zipazgo, una de las principales divisiones político- administrativas de la Confederación Muisca que abarcaba municipios como: Chía, Cajicá, Zipacón, Nemocón, Suba, Ubaté, Chocontá, Cota, Sopó, Usaquén, Bosa, Usme, Choachí, Sesquilé, entre otros.
Los muiscas tenían una cultura avanzada y rica. La agricultura fue su principal fuente de desarrollo, ya que habitaban en tierras fértiles y aptas para la diversidad de cultivos que cosechaban. Una de las actividades económicas más notables del pueblo muisca fue la explotación minera de sal en nuestro municipio, Nemocón y Sesquilé, ya que, la sal les funcionaba como una moneda para llevar a cabo actividades económicas y trueques.
En esta zona de la Sabana de Bogotá, los arroyos y lagos permitían que los habitantes de pueblos cercanos como Nemocón, Tocancipá y Cajicá, se transportaban en canoas y llegaban a “Chicaquicha” para abastecerse de la abundante sal del territorio.
¿Qué les pasó a los muiscas?
Como sabemos, Zipaquirá no fue para siempre una tierra de indios. Los españoles llegaron para someter muchos pueblos indígenas en la sabana de Bogotá y Zipa no fue la excepción. Para el 18 de julio de 1600, Luis Henriquéz profirió el auto poblamiento del municipio con 618 tributarios y sus familiares para erigir la “Villa de Zipaquirá”, lo que fue un gran paso para que Zipaquirá se convirtiera en lo que es hoy en día.
Sin embargo, convencer al pueblo indígena (que para ese momento ya estaban esparcidos por el territorio) de integrarse a la “nueva Zipaquirá” fue complicado y al negarse, Pedro de Herrera recibió instrucciones de quemar las casas y bohíos de los indígenas rebeldes y así fue.
Para 1623, gracias a la sal de Zipaquirá ya estaban reunidos en un mismo sitio los blancos e indígenas hasta 1778, cuando el virrey Manuel Antonio Floréz ordenó que los pocos indígenas que quedaban en Zipaquirá los trasladaran a Nemocón para llevar una vida más tranquila y para que estuvieran junto a su raza. Y así, poco a poco Zipaquirá se quedó sin sus pobladores originales.
Zipa - quirá
El nombre de Zipaquirá así como de muchos otros lugares donde “Zipa” se hace presente tiene origen en los pueblos muiscas, ya que al gobernante supremo del Zipazgo se le denominaba “Zipa.
Este era igual a un título de nobleza, ya que se consideraba que el “Zipa” era descendiente de la diosa Chía (la luna). El Zipa tenía una autoridad absoluta del gobierno del Zipazgo, podía tener a su cargo la dirección administrativa, la creación y reformas de nuevas leyes así como la aplicación de estas, el mando del ejército muisca y podía influencias en una muy buena parte en los asuntos religiosos.
La única persona que podía ejercer autoridad sobre el Zipa era el Chyquy - Zibyntyba de Iraca. A este se le consideraba sucesor del Venerable Bochica, mientras que el Zaque, que se consideraba descendiente de la diosa Sue (el sol), era tomado como una figura con la misma autoridad y tenía la igualdad de condiciones que Zipa en su ausencia.
Zipaquirá es un municipio con un crecimiento comercial que cada vez avanza más rápido y una población que se hace más grande, esto gracias a la historia que los muiscas dejaron a su paso. Hoy en día es considerado como uno de los municipios más turísticos de la sabana y la huella de su pasado muisca se puede ver y respirar en cada rincón, gracias a sus artesanías y minas de sal que ayudaron y siguen ayudando al crecimiento turístico y económico del municipio.




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